1) En una olla se pone la leche, el jugo de limòn y la sal si la ricota se quiere salada.
2) Se lleva a un hervor, se pone a fuego mediano y destapado, se cocina sin revolver por 20 minutos.
3) Se retira del fuego y se cuela por un colador de alambre pequeño que se sacude suavemente para que el queso que se forma se apriete un poco. Se deja en el colador hasta que no escurra más. Al final se aprieta ligeramente con la mano y se saca del colador.
Esta preparaciòn da para dos tazas (450 gramos). |